lunes, 4 de mayo de 2009

Hacienda de Caracheo, en Cortazar, Guanajuato.

Cortazar es, como todos los pueblos guanajuatenses, un lugar tranquilo, limpio y lleno de historia, la cual es tan vasta como las llanuras que conforman todo su territorio, dominando siempre en el paisaje el majestuoso cerro del Culiacán. Su vocación es meramente agrícola y eso no es nuevo, desde la época colonial Cortazar fue parte del Granero de la Nueva España. Una de las haciendas con más historia en la región sureste del estado es Caracheo, a escasos 15 kilómetros de la actual ciudad de Cortazar y a faldas del Culiacán.

La hacienda de Caracheo perteneció durante la etapa colonial a una de las familias más linanjudas del virreinato, cuyo tronco en América fue Gerónimo López el Viejo, el Caballero del Lagarto, que formó parte de las huestes de Hernán Cortés; posteriormente fue encomendero y se hizo de tierras, siempre lloroso y quejoso ante el rey, manifestándose pobre y soldado valiente. Murió viejo y rico, lo que nunca habría sido en España. De su árbol genealógico habíamos hablado ya aquí, en El Bable, en el post Herencia perdida. Su hijo Gerónimo López, el Mozo, ya nacido en la Ciudad de México y vecino de ella, casado con la española Ana Carrillo de Peralta, fue tesorero de la Real Hacienda, secretario de Gobernación y regidor de su ciudad natal; se hizo rico muy pronto, tanto por lo que heredó de su padre como por lo que él adquirió en los puestos que tuvo y con las muchas tierras que fue comprando o adquiriendo por mercedes que se le otorgaron en buen número. El grueso de sus propiedades estuvo por Acámbaro, donde después sería Salvatierra, Tarimoro y Cortazar.

Aquí bien podemos comprobar que ese abuso gubernamental y ese “me está haciendo justicia la revolución” viene de cuatro siglos atrás. Lo acabamos de leer, como esa generación de riqueza fue debída a las posiciones políticas que El Mozo tuvo en su quehacer político. Cuando vemos los números podremos imaginar el tamaño, la cantidad de su fortuna, los datos nos lo da Isauro Rionda en su libro Haciendas de Guanajuato de Ediciones la Rana, 2001. “Gerónimo López el Mozo, era respetado como uno de los grandes terratenientes de su época, llegó a tener 103,109 hectáreas con vastas estancias en Tarimoro, una hacienda ganadera junto al pueblo de Acámbaro donde pastaban unas cien mil vacas, anualmente se marcaban 6mil nuevas crías, de las que vendía dos mil y cuatro mil yeguas con sus garañones que le producían 600 potrillos, de los que al año vendía la mitad”.

Adentrarnos al período colonial en México es constatar los grandes intereses que había, al parecer el amor no era conocido, pues los matrimonios eran arreglados y lo único que importaba era la fortuna con la que se contaba o, en algunos casos, el aprovechar la fortuna de la dama, poco agraciada en lo físico, pero con una herencia por demás apetecible… han pasado más de cuatrocientos años y las cosas no han cambiado en mucho… ¿o si? De los propietarios de la Hacienda de Caracheo podemos ver que fueron parientes directos e indirectos los que siempre tuvieron la posesión de tan próspera propiedad, tenemos entre ellos a doña María Josefa Gerónima López de Peralta Sámano Turcios y Eguaraz. Si el peso de los apellidos, y su número no es suficiente, anotamos a su sobrino que fue quien heredó mas adelante la hacienda, su nombre fue: don Juan Lorenzo Gutiérrez Altamirano Velasco López de Peralta Legaspe Albornoz Castillo y Serrutia de Vergara. Mas linaje no se puede pedir con diez apellidos, todos relacionados a los conquistadores que junto a Cortés se apoderaron del Imperio Azteca. El ultimo propietario del que se tiene noticia es Miguel Gerónimo López de Peralta y Velasco quién se quedó sin título nobiliario cuando, en 1826 fueron abolidos por el nuevo gobierno mexicano. Él, Miguel Gerónimo, fue firmante del acta de Independencia de México en 1821, formó parte de la Soberana Junta Provisional Gubernativa, llegó a ser general del Ejército de la República y falleció en 1865.

En la actualidad la Hacienda de Caracheo sigue en pie, algunos techos y muros ya derruidos están en espera de algún inversionista que quiera desarrollar algún proyecto de turismo, los atractivos cercanos son muchos, la enorme riqueza arquitectónica de Salvatierra, el impresionante Culiacán y sobre todo la vida apacible de esta parte del Bajío.

El Culiacán, impresionante, en su forma cónica perfecta, domina toda la parte sur del Bajío. Es el mudo testigo de toda la historia de la zona.

8 comentarios:

  1. CUANDO SE FUNDO EL TEMPLO DEL PADRE NIEVES PORFA DIGANME

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  2. Creo que con todo y este dominio "conquistador", no podríamos hoy contemplar estos legados de no haber sucedido, así...

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  3. qk bonita es la hacienda de caracheo

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  4. Efectivamente Benjamín, sus riquezas fueron muchas, una descendiente de Gerónimo López, Francisca Catalina Geronima López de Peralta Sámano Túrcios Luyando y Bermeo obtuvo el título de Marquesa de Salvatierra. atte. Rodolfo.

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  5. Mi bisabuela Victoria Borja Rivera Nacio en la Hacienda de Caracheo Juan
    Borja que compro esa Hacienda . Si alguien sabe mas sobre esta historia me encataria que me lo platiccaran

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  6. Investigando sobre los López de Peralta me encontré con doña Catalina de Soto Ponce de León, casada Juan Gerónimo López de Peralta, estos apellidos me recuerdan a los conquistadores "De Soto" y "Ponce de Leon", alguna idea quienes fueron los antepasados de esta señora?

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    1. Ponce de León es una especie de derivación del apellido Pérez de Bocanegra, ellos tuvieron, entre otras tantas propiedades las que iban desde más o menos Tarimoro hasta Salamanca, no es de dudar que sean los mismos, asociados a Caracheo y los López Peralta.

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    2. Muchas gracias Benjamin por responder a mi pregunta de los Ponce de Leon. Tu blog es facinante. Luis

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