miércoles, 9 de septiembre de 2009

La Misión Franciscana del Apóstol Santiago en Jalpan, Patrimonio de la Humanidad

Es en Jalpan de Serra en donde la Sierra Gorda nos golpea, por primera vez, a la pupila de los ojos y de allí se nos mete a la cabeza y, definitivamente, directo al corazón, el enamoramiento es inmediato, la belleza que tenemos frente a nosotros en la portada magnífica de la Misión del Apóstol Santiago nos contagia de ganas de conocer toda la gran obra que los Franciscanos nos legaron allí, en una de las mas abruptas zonas del centro del país: la Sierra Gorda. Para describir la belleza de esta construcción me apoyo en el libro: La Sierra Escondida, Las misiones de Fray Junípero Serra. Gobierno del Estado de Querétaro, Secretaría de Desarrollo Económico. Texto original de Emilo Quezada, 1991.

La iglesia del apóstol Santiago de Jalpan tiene planta de cruz latina y adquiere un peculiar movimiento por su ábside octogonal, al igual que la cúpula y la capilla anexa del calvario. Su torre esbelta con dos cuerpos octogonales y remate en chapitel, es característica local. (Un chapitel o aguja es un elemento arquitectónico que se sitúa en la parte superior de una torre, campanario o iglesia a modo de remate). Sus bóvedas son de aristas sostenidas sobre arcos fajones de medio punto. (El arco fajón es un elemento estructural que forma parte de la bóveda de cañón y sirve para reforzarla. Es parecido a un costillar que "faja" dicha bóveda fortaleciéndola. Este tipo de arcos va empotrado en la estructura y su orientación es transversal al eje de la misma; de este modo queda dividida en tramos.)

La iconografía es el mensaje de la fachada o retablo y por consiguiente obedece a un plan, a excepción de aquellas que se deben a un sentido de devoción particular, en donde el donante coloca a quien quiere. La fachada de Jalpan está dedicada al Apóstol Santiago, al que desgraciadamente sustituye el reloj colocado en 1898. Según la tradición popular española, Santiago Apóstol peregrinó a España e inició la evangelización. Es el santo patrono de la reconquista, por lo que se le representa a caballo pisando moros. De pisar moros por se infieles, en México se convierte en mata indios. Sin embargo, curiosamente es uno de los santos más venerados por los indios durante la colonia, lo que quizá responde a que se le representaba atacando a los indios que se negaban a convertirse al cristianismo.

En las base están sendas águilas bicéfalas –el símbolo de la casa de Austria-. Se trata de una iconografía interesante pues a pesar de ser plenamente anacrónicas a mediados del siglo XVIII, se encuentran devorando una serpiente. No obstante que la representación del águila de la peregrinación mexica es muy poco común, se da antes de que se establezca el escudo nacional. Monique Gustin la interpreta, en su estudio del arte de la Sierra Gorda, como un mestizaje: las dos águilas juntas, la española y la mexicana.

El vano de acceso con un capitalizado que presenta el derrama al exterior conchiforme es una alegoría del bautismo. (Un vano es, en general, cualquier apertura en un elemento arquitectónico, y por extensión, se utiliza también para referirse a la distancia entre apoyos en una estructura (también denominada "luz"). Como significado particular, un vano consiste en un hueco abierto en un muro con la intención de iluminar un lugar.

Los nichos del primer cuerpo presentan un conopio en el capitalizado, que es característico de la arquitectura gótica del siglo XVI. (El conopio es el arco de entrada que es mas abierto en la parte exterior y que siendo de paredes muy gruesas se cierra un poco en la pared interior).



La granada es símbolo de la unidad de la fe. En los pequeños nichos de la derrama del arco aparecen san Pedro y San Pablo; el deterioro de segundo nos deja ver el alma de madera con yute revestido de argamasa. Es común representarlos en un primer cuerpo porque así como éste soporta a todo edificio, los referidos santos sostienen el edificio de la iglesia. San Pedro recibe la potestad de Cristo, que es la piedra angular. San Pablo, el apóstol de los gentiles, es símbolo de toda acción misionera.


En los grandes nichos de las calles laterales del primer cuerpo aparecen santo Domingo de Guzmán a la izquierda y San Francisco de Asís a la derecha. Se trata de los santos fundadores de las respectivas órdenes mendicantes que se hermanaron en antigua tradición. Sobre la puerta aparece el escudo franciscano de los brazos de Cristo y de San Francisco entrelazados y abajo el escudo de las cinco llagas en pequeño.

En el segundo cuerpo de la calle izquierda vemos a Nuestra Señora de Guadalupe sobre un prominente ángel como para igualar el pilar de la virgen española. Su presencia ya denota el cambio radical de la orden respecto a la patrona de México. El culto guadalupano, no obstante haberse originado en el seno franciscano, en un principio fue cautamente callado y aun rechazado por los mas prominentes franciscanos del siglo XVI. En el mismo cuerpo en la calle derecha se encuentra Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, la advocación mariana española por excelencia.

La ventana del coro se esquiva barroca, produciendo un efecto de movimiento; dos angelitos que recogen las cortinas dejan ver el cordón franciscano con los tres nudos, simulo de los votos de pobreza, castidad y obediencia.

1 comentario:

  1. Excelente trabajo, muy detallado. Se percibe el amor por el arte, en la persona que realizó el texto. Felicidades

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