martes, 1 de septiembre de 2009

Mina, Guanajuato, ciudad que nunca se formalizó

Al fondo la majestuosa hacienda de San Diego del Jaral de Berrio, al frente los silos y las eras siguen imponentes.

El dato suena sorprendente, una ciudad que se pensó fundar y, por razones varias solo quedó en un proyecto, mismo que llegó a la máxima autoridad estatal para decretarlo como tal, como una nueva ciudad en la geografía guanajuatense ya que San Diego del Jaral de Berrio contaba con una población de más de 6mil personas, suficiente en el siglo XIX para considerarla ya como una municipalidad. El nombre que se le pensaba dar, el de Mina, no era por la riqueza minera del estado, sino por el héroe casi desconocido, de la lucha de independencia, Francisco Javier Mina, por cierto, español de origen.

Dentro de las monedas conmemorativas del Bicentenario existe una dedicada a Francisco Xavier Mina.

La historia de Mina es un poco extraña cuando hablamos de movimientos libertarios de la corona española. La pregunta que se nos viene a la cabeza: ¿cómo es posible que un español venga a México a luchar contra los españoles? Tratando de entender los motivos nos encontramos con que Francisco Xavier nace en Navarra, en la zona noroeste de España, frontera con Francia. Y España estaba en guerra contra Francia pues las intenciones del ejército napoleónico era la de invadir a sus vecinos y formarlos parte del Imperio Francés, era el año de 1808, Mina, siendo muy joven luchó al lado de sus coterráneos contra el ejército francés. De hecho en España se acaba de celebrar un bicentenario, el de la lucha de ellos contra los franceses.

Hacia el este, al final de la calle principal se ubica estos vestigios que eran la puerta principal de acceso a la propiedad del marqués del Jaral de Berrio.

Aparece un personaje mas, de esos a los que apenas ahora que estamos celebrando el Bicentenario en México, se le comienza a dar difusión a su obra, el regiomontano Fray Servando Teresa de Mier, quien conoce a Mina en Londres y le comenta de lo que sucede en México desde el levantamiento del cura Hidalgo en 1810, Mina se interesa en la historia y decide embarcarse hacia América con la intención de luchar en contra de sus propios paisanos, llega a Nortfolk, Virginia y de allí continúa a Nueva Orleans para entrar a México por Soto la Marina, Tampaulipas. En esa época de total inestabilidad, 1816, él, al frente de pocos hombres logra apoderarse del lugar e incursiona al interior de México.

A la izquierda la Parroquia de San Diego, a la derecha la Hacienda al fondo y en primer plano la fábrica de vidrio (creo) que hubo en su momento. Este era el límite oeste de la zona habitacional de la hacienda.

Se une a los grupos independentistas pero la idea que mantenía no era precisamente la de apoyar el movimiento, sino de cobrar venganza contra los abusos que la corona española venía haciendo, “Mina hizo público un manifiesto afirmando que no combatía la soberanía española en sus territorios de Ultramar, sino la tiranía del rey Fernando VII. No obstante, se nombró general del "Ejército Auxiliador de la República Mexicana" y el 24 de mayo de 1817 empezó a avanzar hacia el interior del país para unirse a los insurgentes de Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, al noreste de Guanajuato”. (Wikipedia).

Al fondo se ven parte de las caballerizas que hubo en los momentos de esplendor de la hacienda del Jaral, varios miles de cabras pastaban en la propiedad del marqués.

Don Isauro Rionda en su libro Haciendas de Guanajuato nos dice que: “La revolución de independencia siguió su curso conocido, la hacienda del Jaral sufrió graves daños ocasionados por los insurgentes, pero el fabuloso caudal del marqués casi no menguó, simplemente no aumentó en esos años. En 1817, el 7 de julio, la hacienda fue tomada por Francisco Javier Mina; el marqués había huido no obstante que el casco de su feudo estaba protegido por murallas de adobe, artillería y más de trescientos hombres armados. Mina se apoderó en la hacienda de $140,000 pesos para sus gastos de tropa.” El paso de Mina es por buena parte del estado de Guanajuato, Valle de Santiago y Silao son, entre otros, lugares en donde se conservan placas destacando su presencia. Solo seis meses resistió los enfrentamientos contra el ejército real, el 11 de noviembre es fusilado en el Cerro del Borrego en las cercanías de Pénjamo. Sus restos descansan actualmente en la Columna de la Independencia de la Ciudad de México.

Esta es una de las calles del pueblo del Jaral de Berrio, recordemos que esta fue la hacienda mas grande y prospera de toda la Nueva España por mas de tres siglos.

Algunos años después, terminado el movimiento libertario, “en 1855, y dado que en el Jaral había aproximadamente 6 500 habitantes, en el casco de la hacienda, además de que contaba con oficinas de alcabalas y correos, dos escuelas de primeras letras, dos mesones públicos, la vicaría fija del lugar fue elevada al rango de parroquia y se le dotó de párroco y dos vicarios. El 6 de noviembre de 1857 el Congreso del Estado de Guanajuato decretó que previa indemnización o el arreglo que se tuviese con el propietario se expropiara un terreno de media legua de extensión (17.6 km2), que partiría desde el centro de la plaza del poblado de la hacienda del Jaral de Berrio hacia los cuatro puntos cardinales, para elegir en él un pueblo que debería denominarse Mina, en honor al insurgente Francisco Javier Mina (Decreto número 14 del Congreso Constituyente del Estado de Guanajuato, 6 de noviembre de 1857)”.

Las circunstancias políticas que se vivían en todo México no permitieron llevar a efecto dicho decreto de erección del pueblo y el Jaral siguió siendo hacienda de los Moncada. La Ciudad Mina… nunca existió como tal.




Francisco Xavier Martín Mina Larrea (Olite, Navarra, España, 6 de julio de 1789 - Sierra de Pénjamo, Pénjamo, Guanajuato, México, 11 de noviembre de 1817). Guerrillero español en la Guerra de la Independencia española y luchador por la Independencia de México.

Su vida la puedes leer aquí:
http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Javier_Mina

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