domingo, 11 de septiembre de 2011

Campo Florido, el panteón en Valle de Santiago, Guanajuato.

Si me conoces y sabes de éste blog de un año para acá, esto te será, quizá, extraño. No a todo mundo le gusta el tema de la muerte y por consecuencia de los panteones. Tengo tres razones para visitar los panteones: el silencio, la tranquilidad y el arte que allí florece. Si son antiguos veremos, como es el caso de hoy, una serie de tumbas que nos dan elementos del más depurado arte funerario y simbolismo que hubo, en el XIX, sobre la muerte y el acto de morir, por ejemplo, esto que ahora ves es "el paso inexorable del tiempo", es más que claro lo que allí se manifiesta. Verás el Alfa y la Omega, principio y fin de la existencia; las antorchas invertidas y, claro es, las antiquísimas calaveras, quizá el símbolo más antiguo de la muerte. Si alguna vez tienes el interés de conocer este panteón que está en Valle de Santiago, te sugiero lo hagas en abril, cuando las jacarandas florecen, ya que el recinto está totalmente sembrado de estos árboles y bien me puedo imaginar lo que esto es cuando el particular color de sus flores brota por todos lados...



























Te decía que si entras a leer y ver este blog de un año para acá, no sabrás que una de mis tantas fijaciones son los panteones, durante año y medio (el Bicentenario) no visité ninguno pues andaba en busca de las Cabezas de Águila y eso no me daba tiempo para irme a meter a los panteones. Ahora que las águilas ya están donde deben estar, podemos, nuevamente, incursionar en este interesante recorrido. Si ves aquí abajo una carpeta que dice panteones, por allí podrás ver todo lo que hemos registrado en el tema.

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