jueves, 27 de diciembre de 2012

Antonio de Espejo, el que dejara huella en el Bajío:Hacienda de San Nicolás, Apaseo el Alto, Guanajuato.

Hace poco menos de un año fui a Apaseo el Alto atraído por una cosa: los antiguos baños de San Bartolo y para ver lo que don Pedro González mencionaba en sus Sitios desconocidos del estado de Guanajuato que se encuentran a escasos cinco kilómetros de distancia. Al caminar rumbo a esas yácatas o cues fue que alcancé a ver el torreón de la Hacienda de San Nicolás Aguascalientes y, luego de recorrer lo poco a que tuve acceso en el cerro donde están los vestigios arqueológicos, entré a donde se levanta la impresionante mole de piedras que son las trojes de San Nicolás. Esas fotografías las puedes ver aquí  Esta vez regresamos virtualmente al lugar, haciendo uso de las imágenes satelitales, a las que, -como todo en la vida- sabiéndolas usar le podemos sacar provecho. Esta que ahora ves y la que sigue corresponden justo a la Hacienda de San Nicolás de Aguascalientes. No te confundas, no estamos en el estado que lleva ese nombre, sino en Guanajuato. Al leer recientemente la monografía de Apaseo el Grande, encuentro allí la historia de la hacienda que, en su momento, no la tuve, razón por la cual la virtualidad de este artículo.

"El primer propietario conocido de estas haciendas fue el capitán don Antonio de Espejo y Guzmán, natural de Alcocer, provincia de Guadalajara. (Aunque hay quien lo cita como originario de Córdoba). Vino a México acompañando al Virrey de Mendoza en 1535, familiar de la Inquisición, casó con doña Elvira Cancino de Vega (nacida en la ciudad de México, quien testó en Celaya en 1574). Mercader en la ciudad de México, hizo una importante fortuna que invirtió en adquirir estas haciendas, su mal carácter lo orillo a cometer homicidio en uno de sus empleados, un vaquero mestizo. Huyó de la justicia refugiándose en Santa Bárbara, hoy Chihuahua. Buscando el perdón de la Justicia Real; don Antonio de Espejo consideró que una expedición de descubrimiento podría ser una vía para obtenerlo.


En abril de 1582 salió de Santa Bárbara en compañía de quince soldados y el religioso fray Bernardino Beltrán rumbo al norte para afrontar los desiertos y los salvajes de Nuevo México. Anduvo río Bravo arriba hasta un poco más de donde ahora se haya Alburquerque, sin que ofreciesen resistencia los indios Pueblo. Visitó sus ciudades de Zía, Jenez, la empinada Acoma, Zuñi y la lejana Moqui, y se internó bastante en la parte norte de Arizona. Volviendo al río Bravo, visitó el pueblo de Pecos, bajó por el río del mismo nombre a Texas y de allí cruzó de nuevo a Santa Barbara. Hay noticias no corroboradas que fue arrestado y remitido a España, muriendo durante el viaje en La Habana.


El 29 de agosto de 1583 las propiedades de Antonio de Espejo fueron embargadas por la Real Sala del Crimen de la Nueva España y puestas en remate, las adquirió Francisco Gálves, entre las propiedades de Antonio de Espejo se encontraban la casa de la estancia de Aguascalientes con el sitio y demás sitios que le pertenecían. En los años siguientes y hasta el año de 1630 la estancia pasó rápidamente de manos, ya que Francisco de Gálvez vendió a Francisco Briseño y Solís, a la muerte de Briseño la propiedad recayó en su viuda doña Antonia Luisa Bribiesca, quien la poesía ya en 1630. En 1631 según la "Descripción antigua de curatos..." esta hacienda producía al rededor de 700 fanegas de trigo anuales.


Doña Antonia de Bribiesca casó en segundas nupcias con Domingo de Villela, éste con poder de su esposa, vendió hacia 1639 la Hacienda a Juan de Licea, quién murió al rededor de 1670, sus hijos y herederos realizaron un convenio privado, por el cual, el Bachiller don Francisco de Licea unió en su dominio y posesión las haciendas de Aguascalientes y de Monte de Espejo. Don Francisco de Licea murió en los últimos años del siglo XVII instituyendo por herederas a las señoras doña María y doña Josefa Velásquez y otras personas, quienes en años de 1700 diezmaron 30 fanegas de maíz; 1 y media fanegas de garbanzo; tres y medio potros; cuatro becerros; 3 y medio pares de borregos; 4 pares de chivos; una arroba de lana y 3 lechones.


Pero siendo estas señoras hijas del capitán don Martín Pérez Romo estas dos haciendas quedaron en posesión efectiva de su padre quien al morir instituyó como herederos a sus hijos, los bachilleres don Miguel y don Joseph Pérez Romo, quienes la disfrutaban hacia 1730. Estos dos hermanos, a su vez, las donaron al Colegio de la Compañía de Jesús en la ciudad de Querétaro, institución que vendió esas propiedades al Dr. don Pedro Bernardino de Primo y Jordán quien la usufructuaba ya en 1758, el había ya muerto en 1760 cuando su albacea testamentario, su hermano el Br. don Manuel Primo y Jordán se hace cargo de ambas haciendas. Durante su administración que duró aproxiamadamente hasta el año de 1770, realizó obras de irrigación, distribuyendo el agua de la presa de Espejo o Mandujano entre las haciendas de San Nicolás de Aguascalienes y Espejo.


Ya en 1772 la hacienda de Aguascalientes pertenecía a don Nicolás del Tagle y Bracho, pariente de los Primo, que este año traspasó sus derechos al capitán don Antonio de Septién. Pero esta venta fue nulificada en 1804 por miembros de la familia Primo. (1)

Ahora que tenemos estos datos y que nos sorprendemos al ver que aun existe en esta parte oriental del Bajío la referencia a Espejo, en donde dejó huella, como huella dejó en todo el sur de lo que hoy son los Estados Unidos, vemos como las dos que fueran sus propiedades se mantienen lamentable, en ruinas; pero mira de que herramienta disponemos en la actualidad para ir ubicando esas 950 haciendas y ranchos que hubo registrados en el estado de Guanajuato al comenzar el siglo XX. La letra A se refiere a los Baños de San Bartolo Aguascalientes. La B a la zona arqueológica de Tzché. La C a la Hacienda de San Nicolás Agascalientes. La D a la Hacienda de Mandujano. La E se refiere a la Hacienda de Espejo.


Fuente:

Buenrostro López, José G. Apaseo el Grande, la primera frontera. Colección Monografías Municipales. Gobierno del Estado de Guanajuato, 2010.

3 comentarios:

  1. Hola Benjamín, tengo 16 años y soy del municipio de Pénjamo te quisiera felicitar por tu blog, gracias a el me a nacido una gran curiosidad por el pasado de mi pais, ahora entiendo por que dices que México es incalculablemente hermoso, y ahora que he comenzado a comerlo me he dado cuenta de que es más que delicioso,gracias por invitarnos a recorrerlo contigo. Mis más sinceras felicitaciones eres un gran ejemplo a seguir, al menos para mi.
    Te he buscado en Facebook y no te he podido encontrar podrías dejar un link para buscarte?

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    1. Estimado, gracias por tu comentario. Efectivamente estoy en Facebook, aquí me encuentras:

      http://www.facebook.com/benjamin.arredondo.50

      Identíficate antes de enviarme la solicitud de amistad pues no acepto a todos. (Sólo a los buenos.)

      Saludos

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