martes, 29 de enero de 2013

Tenamazle, el gran héroe casi desconocido en México.

   La cada vez más resumida Historia de México de un palomazo, hace muchos años, eliminó a uno de los personajes que más bien deberíamos tener como uno de los principales del periodo que conocemos como Conquista. Lo que se ha difundido del tema de la llegada de los españoles a México nos deja ver la alianza con tlaxcaltecas, el "paso" de Cortés, (eso se conoce porque aun sigue habiendo accidentes en el rumbo y la televisión se engalana de difundirlos); el "salto" de Alvarado, que hasta una calle lleva su nombre; la caída de la Gran Tenochtitlán con fecha 13 de agosto de 1521, eso por la placa que hay en la Plaza de las Tres Culturas y, en el mejor de los casos, lo del árbol de la Noche Triste, el cual dudo que la siguiente generación lo llegue a ver.

    Hubo unos acontecimientos que se dieron luego de veinte años de presencia hispana, en 1541 y mucho más al norte de la ya conquistada Tenochtitlán. Esto sucedió en Nochistlán, actual estado de Zacatecas; cuando a causa de los excesos que Nuño de Guzmán venía haciendo por todo sitio donde pasaba, finalmente topó con alguien que le puso el alto, ese fue Tenamaztle que, para entonces, había sido ya evangelizado por los franciscanos y llevaba por nombre el de Francisco Tenamaztle.

    El sitio de los acontecimientos es justo el que vemos en la fotografía. Esa especie de pico que sobresale del lado derecho es el Peñol o Mixtón, a todo el conjunto se le conoce como el cerro de San Miguel. Tenamaztle se organizó de tal modo que el virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza, llegó hasta el lugar para organizar al ejército de la Corona para someter a los sublevados que, con el más justo de sus derechos repudiaba la presencia de los peninsulares.

    Fueron miles los Cascanes (hay quien lo escribe Cazcanes o Cashcanes), que se le unieron a Tenamaztle, todos se replegaron en el Peñol, finalmente son derrotados. Tenamaztle se refugia en el cañón de Juchipilla, sitio en el que permanece diez años. Al final decide entregarse a la autoridad española. El franciscano que lo recibe lo conduce a México pero muere al llegar a la ciudad. Tenamaztle sin la protección del sacerdote es  detenido y remitido a la Casa de Contratación en Sevilla, sitio en el que se le levantaría juicio. A su llegada a España es asignado al convento dominico de San Pablo en Valaldolid, sitio en el que esperaría su juicio por sublevación.

   "Tenamaztle fue trasladado a Valladolid, en donde conoció a fray Bartolomé de las Casas, quien no dudó en promover su defensa frente al Consejo de Indias. En 1554, se presentaron diversos escritos en los cuales se denunciaron los abusos previos a la rebelión, justificándose así los actos bélicos ocurridos. Un documento firmado por Tenamaztle explica los hechos previos y las reacciones hasta el momento en que su pueblo tuvo que huir a los montes en su legítima defensa, comportamiento que los españoles en Nueva España llamaron, "usando mal la propiedad de los vocablos, en todas las Indias, contra el Rey levantarse”, pretendiendo así una “guerra justa” para desposeer a los naturales. Es innegable que el documento fue redactado y escrito por fray Bartolomé de las Casas, pero en él se relata la historia de Tenamaztle y su firma aparece al calce. El juicio no pasó desapercibido para la corona española, pero se desconoce el veredicto de la reclamación y lo sucedido con el caudillo caxcán". (Wikipedia)

    Pero la historia de Tenamaztle va un poco más allá, pues su juicio se convierte en el primero en la historia donde se idealizan lo que actualmente conocemos como Derechos Humanos. Seguramente otro fraile dominico que vivía ya en Salamanca (España) pero que había estado por muchos años en el convento donde Tenamaztle se encontraba, supo de su caso; me refiero a fray Francisco de Vitoria, el cual pasó a los anales historia precisamente por defender los Derechos Humanos.

    "No sabemos mucho más sobre su estancia en la Península, sus actividades o los lugares visitados, porque la documentación es parca al respecto. Sin embargo, sí sabemos que estuvo en tierras castellanas hasta el 10 de noviembre de 1556, fecha en la que falleció, después de haber permanecido postrado en una cama desde septiembre de 1556. Los costes de su estancia en la Península sumaron 125.974 maravedís, de los que 119.974 correspondieron al salario diario del mencionado indio y los restantes 6.000 a los gastos que ocasionaron su enfermedad. Y no se escatimaron cuidados durante los dos meses que duró su agonía, pues el Rey dispuso que Cristóbal de San Miguel, solicitador del fisco, se encargase de que "hiciesen curar a don Francisco Temaztle". No obstante, a pesar de que dispuso de las atenciones de un médico tan de conocido prestigio en su época como el doctor Peñaranda, el indio falleció en breve plazo". 

    "El descargo decía así: "hoy día diez de noviembre de mil quinientos y cincuenta y seis da por descargo mil y quinientos maravedís que por libramiento de los dichos señores pagó al doctor Peñaranda, médico, que se le mandaron dar por lo que trabajó en visitar a don Francisco Tenamaztle, indio difunto durante su enfermedad Ibídem". (1)

 Las siguientes fotografías corresponden al Jardín Principal de Nochistlán, sitio en donde se levanta el monumento a Tenamaztle, creo, el único que hay de él en todo el País.

   Muy cerca del monumento a Tenamaztle, cuya placa veremos en la foto siguiente la cual, por cierto, escribe el nombre con x. Esto que ahora admiramos es el magnífico Parián, del lado izquierdo y al fondo el templo de San José, de singular diseño; al lado derecho, (que no sale en la toma), se ubica la parroquia de San Francisco.

   "Respecto al nombre Tenamaztle, que pudo ser en Cazcano Tenamazte, como es el nombre actual que damos a las piedras del fogón, debe relacionarse con tenamaztli, como en mexicano se llama al triple soporte del bracero indígena, formado por tres piedras redondas. Jiménez Moreno supone que estas piedras pudieron encerrar un concepto sagrado. A este respecto, Rémi Simeón, al dar la definición de tenamaztli, escribe que los mexicanos creían que la persona que ponía el pie sobre este soporte, sería desdichada en la guerra y caería en manos del enemigo. La señorita Eulalia Guzmán opina que como nombre del jefe Cazcan, pudo tal vez tener el simbolismo del soporte, fuerza que sostiene.

   "No cabe duda que el jefe Tenamaztle fue una persona de cualidades excepcionales, cuya inteligencia debió manifestarse y sobresalir entre los jóvenes de su raza, pues los padres franciscanos lo habían comisionado para que reuniese gente para la doctrina, y se le nombró alguacil de Su Majestad el Rey Carlos V. Estos cargos indican su relevante categoría entre los mozos de las casas reales, o sea las de los caciques o tlatoanis, pues nadie sobresale como él. Su valor y capacidad militar están indicados por haber tenido el mando en una gran rebelión sin ser ni siquiera el cacique o rey de Nochistlán sino un hermano menor.

   "Nombre tarasco parece ser el de Aguano, de aguani, conejo. No se compagina que pertenezca a un antiquísimo cacique de Teocaltiche y de Nochistlán, pueblos cazcanes ambos sino porque en sus guerras con los tarascos pudo ser tal su fama entre ellos mismos, los enemigos, que el nombre que le daban se sobre pondría al nombre cazcán que debió tener. En la Relación de Tecualtiche se habla de las guerras que poco antes de la conquista mantenían los de Teocaltiche contra varios pueblos y entre otros con grupos tarascos, que estaban cerca". (2)



 Y este es el Peñol, en donde Tenamaztle se les enfrentara a los españoles, allá por 1541.


Fuentes:

1.- Mira Caballos, Esteban. Indios nobles y caciques en la Corte Real española, siglo XVI. Temas Americanistas.

2.- Quirarte, Cleotilde Evelia. Nochistlán de Zacatecas. H. Ayuntamiento de Nochistlán, Zacatecas. 2000

1 comentario:

  1. Debe ser por la premura de tiempo o por no se que razón pero en este articulo aunque interesante como todos, noto un poco mas de falta de estilo y cuidado de la ortografía, los mas claros; aunque en el articulo se mencionan diferentes formas de escribir el nombre del caudillo, ninguna es por cierto la que aparece en el titulo, creo que se comió una T, error de dedo creo, al igual que en "La plaza de las tres curlturas" y en un valaldolid, otra apreciación es que aun y que en la placa de la fotografía se escribe el nombre con un "x" usted no lo menciona en el articulo, siendo esta la manera mas conocida de llamarlo en la región.
    Hubó alguna vez dos o tres coloquios llamados precisamente Tenamaxtle,organizados por el escritor Don Pedro Trujillo, oriundo de Tenayuca Zac. donde se estudiaba todo lo referente a este personaje y donde se le pretendía dar su justo lugar en la historia, lastima que estos coloquios dejaron de realizarse. de cualquier manera reitero mi agradecimiento por el interés que a demostrado por "mis tierras" y disculpe el atrevimiento, mas que proviene de un irrespetuoso de la hortografea como lo soy yo, solo que creo que su pagina es tan interesante y de tan gran trascendencia que vale la pena cuidar este aspecto. un saludo.

    ResponderEliminar