miércoles, 2 de octubre de 2013

El templo de San Miguel en Maní, Yucatán.

   Las guías turísticas de Yucatán marcan, además de las visitas a las zonas arqueológicas del estado, que son muchas y todas magníficas, además de las playas que ofrece, que son muchas y magníficas, una ruta que su puro nombre es ya atractivo "La Ruta de los Conventos" y al recorrerla tenemos la oportunidad de ver excepcionales ejemplos del periodo que va de 1525 a 1599 aproximadamente, que es la presencia hispana del siglo XVI en Yucatán. Ayer lo vimos, que es esta diócesis la más antigua de México y la séptima establecida den el Nuevo Mundo

   Si estás en Mérida Maní está hacia el sur y más al sur está Ticul, en donde también se estableció una de estas moles medievales, como fortalezas, aunque no de las dimensiones que la de San Miguel en Maní. Y más al sur, siempre en distancias cortas, está la zona Puuc, que es la que dominó Uxmal. Con esto lo que te digo es que en la región hay tanto que ver que tres días serán pocos. Y si tu, digamos, morbo, quieres satisfacer, cerca de allí están "las águilas" creo se llama así, esa colonia construida por un grupo de italianos que creían en aquello de que el mundo acabaría el 21 de diciembre de 2012 y como no se acabó, abrieron su bunker a los turistas.

   Nos sorprendemos por las dimensiones que los templos católicos del XVI en Yucatán nos muestran, nos sorprendemos también (eso ya te lo comenté) que en ellos los altares están pintados de rojo. Otra de las cosas que noté como constante en los templos yucatecos es la presencia, digamos que omnipresencia, del Santo Entierro, creo se llama así a esa representación mortuoria del ataúd con Jesús depositado allí dentro, recuerdo haber visto uno impresionante en Tzintzuntzan, Michoacán, también el templo de Las Monjas en Morelia, obsequio que fue del Alferez Real de Salamanca, don Agustín de Lejalde y Arizaga... y en Yucatán los veo en todos los templos...

   Pues no dice que estamos en el primer siglo de Evangelización, en la que, había dos momentos esenciales, el Nacimiento del 25 de Diciembre y la Crucifixión eran los ceremoniales de mayor importancia, por lo tanto el discurso del pecado y la redención del mismo a través de la muerte de Jesús era, al final, la parte medular de esa doctrina llegada al Nuevo Mundo. Dicho en otras palabras, eso era....

 la teoría Pasionaria...

 Hay algo más, algo que me gustó mucho por tener su propio sabor, su identidad, su marca o característica. Sabemos bien que en el mundo prehispánico la presencia de ídolos era esencial para todo ritual. También para invocar la protección a las personas, a las casas, a la cosecha, protección a todo y para todo. Esto se transformó en una idolatría a las imágenes religiosas traídas por la evangelización, y por acá fructificó. Te sugiero veas con atención lo que cada altar muestra, claro es que hay muchas que son de manufactura reciente, pero las antiguas, esas tienen algo, algo muy especial.









 










 



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