martes, 31 de diciembre de 2013

De trenes, arcos triunfales y don Porfiro Díaz.

   Estos son tres temas recurrentes en El Bable. Sobre los arcos triunfales nos engolosinamos una vez, cuando logramos reunir una colección de documentos que nos muestran como, a lo largo de la historia de México, esos arcos aparecían y desaparecían. Puro arte efímero que saludaba las entradas triunfales de los más variados personajes, los puedes ver aquí. Luego dimos cuenta de como los arcos, más que triunfales, ornamentales, siguen siendo una manifestación artística en cada fiesta patronal. Y nos adentramos lo más posible a los arcos que, cuando Maximiliano entró en la ciudad de México, fueron colocados para el regocijo de todos los que estuvieron presentes.

  Fue especialmente en el porfiriato cuando, en cada visita que don Porfirio Díaz hacía a algún lugar del país, la población era decorada con monumentales arcos para darle la bienvenida al creador de la "Pax Porfiriana". Eso sucedió en Mérida, en Monterrey, en Querétaro, en Ciudad Juárez y, seguramente, en muchas poblaciones más, como en la que hoy nos ocupa, Cuernavaca, capital del estado de Morelos, el día en que don Porfirio Díaz llegó para inaugurar el servicio de ferrocarril que unía a esta población con la capital del país.

  Las fiestas se prolongaron el 11 y 12 de diciembre de 1897 y, claro está, se colocaron varios arcos triunfales, que son los que vemos en las fotografías. Para leer una interesante reseña de lo que fueron esos días en Cuernavaca, entra aquí.




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