sábado, 15 de febrero de 2014

Fortín de las Flores, Veracruz, y el singular monumento que guarda.

   Llego a Fortín de las Flores, un sitio que para muchos en el Bajío es emblemático ya que una de las tradiciones que aun sobreviven es la de comprar un ramo de aromáticas gardenias los domingos en el Jardín Principal, gardenias que son cultivadas justo en este punto de la geografía veracruzana, en donde los vientos cálidos del Golfo de México chocan en la Sierra Madre Oriental produciendo la temperatura ideal en este bosque de niebla en donde, entre otras cosas crecen en abundancia estas representativas flores, las Gardenias.

   Fortín se ubica entre Córdoba y Orizaba y si se llama así es porque, en efecto, allí existió un fuerte que, no era precisamente de los grandes, razón por la cual se le conocía como el Fortín, y eso de las flores, será, seguramente por los privilegios que otorga el clima y la abundancia que de ellas hay.

   Llego a Fortín casi sin información. Sé de la existencia de un hotel, de esos que fueron los hoteles emblemáticos del México de los cincuentas, de cuando aun los turistas que buscaban descanso elegían sitios en los que el aire puro era la "medicina" ideal para regular eso que ahora conocemos por estrés. También con el dato de que este sitio era parada obligatoria del tren de pasajeros más antiguo de México, en la ruta Veracruz - México, el cual, hace ya tres décadas, tuve la oportunidad de recorrer y, lo recuerdo bien, cuando hizo parada aquí, los vendedores ambulantes, además de ofrecer comida, ofrecían las gardenias.

   Lamentablemente mi información no es completa y me pierdo de conocer algo que he visto decenas de veces pues se trata de una de las fotografías más emblemáticas de los antiguos ferrocarriles mexicanos, esa en la que se ve el puente sobre la Barranca de Metlac, barranca en la que da inicio una de las historias que se entreteje con una leyenda que, se dice ser, el origen de una de las fortunas más grandes que hubo en el Bajío y que se ubicaba en Salamanca, pues, de acuerdo a ese relato, fue en esta barranca en donde Patricio Valencia encontró el tesoro que le dio la oportunidad de comprar maquinaria inglesa para iniciar el primer gran taller de producción de telas, listado entre los 25 negocios más grandes que había en el país cuando Comonfort gobernaba, allá por 1853.

   Esa historia-leyenda dice que cuando Patricio Valencia iba con su cargamento de tabaco para embarcarlo en Veracruz a su cliente en España, la mula se le desabarrancó en Metlac, sitio en el que nadie bajaba pues se pensaba, era un mal presagio, pero él, con tal de rescatar su mercancía bajó y no solo la encontró sino también una buena cantidad de -dicen- oro y otros objetos valiosos con los que, al regresar a Salamanca, pudo adquirir la maquinaria y comenzar algo que fue un imperio económico que se expandió a Celaya, Salvatierra y Soria, todo en el estado de Guanajuato. Si quieres leer completo este relato, entra aquí.

   Estando allí, en la estación del tren en Fortín de las Flores, olvidé por completo que estaba apenas a 3 kilómetros de Metlac, sitio en el que actualmente se está promoviendo una caminata de 3 kilómetros en lo que fue el tendido de vía en ese emblemático punto y que en montones de fotografías de época aparece. Ese puente fue el más alto de toda Norteamérica cuando fue construido, una auténtica maravilla de la tecnología de entonces.

   Pero, bien dice el dicho, "ya ni llorar es bueno", no tuve la oportunidad, pero ya tengo el dato, quizá en otra ocasión pase por allí y recorra esos varios kilómetros de la ahora llamada "vía verde", será interesante hacerlo. Así pues, sigamos conociendo Fortín, te cuento algo curioso que vi allí, justo en la estación que ahora vemos en las fotografías, la toma de frente la evité para no tener que dar explicaciones de la razón por la cual hago la fotografía, eso continuamente me lo preguntan, ¿qué retrata? ¿qué ve?... todos tenemos una cotidianidad y una rutina, y nos acostumbramos a ver siempre lo mismo y, cuando a personas, como es mi caso, nos llama la atención algo de esa cotidianidad, es difícil que los ya acostumbrados entiendan la razón por la cual lo hago.

   Y eso que vi y no retrate es la casa habitación que se instaló dentro de la estación, muy cuidada, por cierto, con abundantes plantas en el corredor...



 Para allá se va a Veracruz.


 Este es el florido corredor.

 Una de las vías de descanso, en desuso desde hace tiempo.

 Vamos ahora al centro.

 La Presidencia Municipal.

 La Parroquia.

 Un grupo de departamentos abandonados que, si estuvieran funcionando en la actualidad, lo que ofrecerían sería amplios espacios.

 Y esto, para mí es un verdadero hallazgo. No pensé que al hermano de Porfirio Díaz, Félix Díaz Mori, se le hubiera levantado un monumento, y sí que se le hizo, la razón fue una, él era también militar y participó junto a su hermano en los enfrentamientos con el ejército francés invasor. El monumento es de los caros, pues se hizo con mármol traído de Italia, de Carrara. Mismo mármol con que se construyó el grupo escultórico de la Columna de la Independencia y el Palacio de las Bellas Artes.

  "En 1862, durante la invasión francesa, el General Ignacio Zaragoza, siendo nombrado General en Jefe del Ejército Mexicano División Oriente, se reúne en Huiloapan a un lado de Orizaba, con el General Don Porfirio Díaz, Jefe del Ejército Mexicano División Oaxaca, para retirar al Ejército Francés que había solicitado permiso para acantonarse en Orizaba, tomando como pretexto a los enfermos, solicitud que fue negada y para vigilar la retirada de los franceses, es comisionado el entonces Coronel Félix Díaz, el famoso “Chato”, hermano de Don Porfirio Díaz. El Coronel Félix Díaz, al mando de una tropa y de los campesinos que vivían sobre la Barranca de Metlac o de Villegas al ver que los franceses regresaban a Orizaba libran el primer enfrentamiento contra este ejército el 19 de abril de 1862 a las 6 de la tarde, siendo vencido el Coronel Félix Díaz, retrocede a la Ciudad de Orizaba. En el año de 1900, en honor al coronel Felix Diaz y a los que participaron en esta batalla se levantó el Monumento conocido como “El Águila”. Elaborado en mármol de carrara, originario de Italia. Esta ubicado en la plaza principal del municipio a un costado del edificio del ayuntamiento." (Wikipedia)




  Y otra sorpresa más, una mujer conductora en el autobús de regreso de Fortín a Córdoba, trayecto realmente corto, de apenas 20 minutos del centro de una población, al centro de la otra... es bueno estar de vuelta en estos abundantes, verdes y cálidos trópicos, es bueno no cargar suéter, chaleco y chamarra... sigamos descubriendo más de Veracruz.

4 comentarios:

  1. Gracias! por tu redacción
    me gusta leer cosas que tengan que ver con el lugar en donde vivo
    y mira sin querer di en tu Blog.
    Me gusto mucho leer todo.

    ResponderEliminar
  2. me agrada saber que le gusto mi ciudad, aunque le falto mucho por visitar :D

    ResponderEliminar
  3. Muy buena reseña de la estación. Felicidades.

    ResponderEliminar
  4. Excelente y mágico todo su relato.

    ResponderEliminar