domingo, 9 de febrero de 2014

Huatlatlauca, Puebla, un lugar digno de ser conocido a profundidad.

   No sé si habrá una guía completa de los conventos coloniales del estado de Puebla, de existir debe ser de lo más interesante, siempre y cuando no sea la tradicional "guía turística" con la mínima información, de seguro se puede hacer una obra monumental con la cantidad de sitios estupendos todos, levantados en el siglo XVI. De Huejotizngo hemos oído mucho, quizá sea ese la carta de presentación de la arquitectura primitiva de la primera evangeliación, pero ahora que estoy llegando a Huatlatlauca, estoy descubriendo un lugar cuyo potencial es incalculable.

   De todo lo que he visto recientemente en el estado de Puebla tuve noticia por dos maestros, maestros en el arte de escribir sobre arte, arte colonial, uno Kruger, el otro de la Maza. No estoy del todo seguro si ellos mencionan al convento agustino de los Reyes Magos en Huatlatlauca, llego aquí al revisar el mapa turístico que marca los sitios en donde existen conventos. Pido instrucciones para llegar allí, anoto aparte el nombre pues se me hace complicado recordarlo. Hay que ir hasta La Colorada, un entronque de caminos entre Tepeaca y Tecamachalco, allí esperar el camión que va para el pueblo de Molcaxac, luego tomar un taxi colectivo hacia Huatlatlauca. No son tantos kilómetros pero, no hay otro modo para llegar hasta allá...

   Es sorprendente que, de pronto, apenas tres kilómetros luego de Molcaxac, el panorama cambia dramáticamente, comenzamos a bajar del valle central y entramos en la región Mixteca, en la parte denominada Mixteca Baja. hay un cerro enorme -me dijeron el nombre, pero no lo recuerdo-, lo rodearemos pues detrás de él es que se encuentra Huatlatlauca, sigo sorprendido, de pronto el panorama se asemeja a ese que vemos entre Cabo San Lucas y Todos Santos....

 ... con la diferencia de que por acá son órganos los que se multiplican por cientos de miles, y en Baja California Sur son cardones...

 Y nada. De pronto en una carretera que parece estar vacía hay una larga hilera de autos, no se puede pasar, ni de allá para acá, ni de aquí para allá, un camión que transportaba adoquines se volcó y quedó cruzado por ese camino... hay que bajar del taxi, lo bueno es que tienen radio de onda corta, así que se comunican con los que están en igualdad de circunstancias pero del otro lado, así que, se paga la mitad de la cuota, se cruza a pie entre el camión y los adoquines, aparece el otro taxista y continuamos nuestro recorrido.

   Y llegamos al pueblo de Huatlatlauca, que es cabecera municipal del municipio que lleva el mismo nombre, al fondo, dominando el horizonte se ve el convento, de los primeros construidos por la orden de San Agustín. Ellos que llegaron en 1533, para 1536 ya estaban levantando su casa en esta zona, en su avanzada hacia el sur.

   Y al fondo es el espectacular cañón, hacia allá está Oaxaca.

  Comienzo a ver una serie de maravillas, en primera, el drástico cambio de paisaje, luego un montón de casas hechas con piedra, todas con el mismo diseño y la mayoría de ellas abandonadas. Veo una comunidad esparcida totalmente: un caserío por aquí, otro por allá, uno más allá...y cuento una docena de templos y capillas, pues, esa ubicación de barrios obliga a levantar en cada uno su propia capilla, son muchos para una población tan reducida, habrá que averiguar el motivo por el cual son tantos...

 Este es el estilo de todas las casas abandonadas...

 Y hay templos tan grandes como este, el de San Nicolás.

 Una de las capillas... quizá fungía como estación del rosario pues está en línea recta con el convento.

 Otra de las capillas, con su estupenda barda atrial.

  Una capilla más, de manufactura moderna y, por los colores, bien podemos deducir que está dedicado a San José.

   Otra de las capillas, también en línea recta al convento. Por la estructura que hay del lado izquierdo, me da la impresión de que este fue un hospital de indios.

 Y por increíble que parezca, por estos rumbos no hay servicio de Pemex, las gasolineras no existen. Si vienes en auto por acá procura llenar tu tanque, Molacxac será la última oportunidad (creo), pues por la Mixteca, con todo y reforma energética, no hay gasolinerías, pero sí hay gasolina, se vende en las tiendas, con un sobreprecio, claro está.

 Y acababa de pasar la fiesta, me comentan que para la víspera del 6 de enero el pueblo se llena y cambia totalmente el panorama. Al fondo verás el arco de entrada al pueblo, eso me llamó sobremanera la atención, no solamente aquí, sino por todo el estado de Puebla, en donde no hay pueblo o rancho o comunidad o barrio que no tenga su arco de entrada y de bienvenida a la fiesta patronal, de ello haremos un artículo próximamente.

   Hubo un inconveniente: el templo y el convento con sus estupendas pinturas, al estilo de todo recinto agustiniano, no lo pude visitar, pues cierran de 1 a 5. Primero me dijeron que a las 4 abrían, sí a las 4 abren la notaría, pero el templo hasta las 5:30, y con el camión atravesado en la carretera, no quise arriesgar a quedarme allí varado, durmiendo en la mixteca.... espero regresar algún día, me aseguraron que es lo mejor que hay, en términos de arte, en toda la región.


3 comentarios:

  1. muy bueno yo soy de ese municipio el cerro se lamma el tenzon

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  2. Me da coraje y tristeza que la jente de ahi no valoremos todo lo que hay de historia en todo el municipio y los que radican en otros estados le den mas valor al lugar donde viven y no al lugar donde nacieron eso es por conplejo de inferioridad querer parecerse a otros

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  3. woow esto es lo mas hermozo que ee encontrado muchas felizidades yo soy del pueblo de copalcotitla del mismo municipio y me encanto tu aventura en verdad gracias por la redaccion que te atrapa de una manera imprecionante aonque le ponga anonimo mi nombre es uriel saludos

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