domingo, 18 de enero de 2015

El día que se proclamó el Santo Abogado contra el Chahuistle en México.

  Increíble, pero cierto, hubo un día en que le cayó el Chahuistle a México y la única solución que se encontró (tiempos novohispanos) fue la de proclamar a un Santo Patrono o un Santo Abogado en contra de esa plaga. El santo asignado fue San Bernardo de Claraval, la razón por la cuál se eligió precisamente a este santo no la sé, intuyo que, siendo San Bernando de Claraval el santo patrono de los apicultores, quizá algo pudieron encontrar asociado al chahuislte, en México existió un templo y convento de San Bernardo, del cual solamente queda el templo.

   "La iglesia fue parte de un convento del mismo nombre que fue patrocinado por Juan Márquez de Orozco, un comerciante que dejó su fortuna a la Iglesia con la estipulación de que el dinero se utilizara para fundar un convento de la Orden Cisterciense. Después de la muerte de Márquez de Orozco, Juan Retes de Largache, marqués de San Jorge, se convirtió en benefactor del convento y adquirió el terreno para la iglesia y el convento. El convento fue fundado en 1636, por tres de las hermanas Orozco y dos monjas, todas del Convento de Regina Coeli. En el siglo XVIII, Miguel de Berrio y Saldívar, conde de San Mateo de Valparaíso, se hizo cargo de unos trabajos de reparación y utilizó piedra de tezontle cortada geométricamente. La iglesia fue rededicada en 1777. Durante el período de la Reforma bajo el gobierno de Benito Juárez, se cerraron todos los monasterios y conventos y este convento en especial fue demolido, a excepción de la iglesia. Su demolición allanó el camino para la apertura de la calle que se convertiría en 20 de Noviembre".

   Es de sobra sabido que en México uno de los tantos refranes populares es el que dice "ya nos cayó el chahuistle" cuando nos llega una visita indeseada. En ocasiones se entiende como broma, en otras es bien real. Y eso de caer el chahustle ocurrió, efectivamente, en el México novohispano al grado tal que se perdieron por igual cosechas de trigo que de maíz y la hambruna hizo su aparición en el tiempo en que para todo mal siempre se encontraba una fórmula quasi mágica que ayudaba, a través de la intervención Divina, a resolver el problema. El chahuistle no fue la excepción y se hizo la declaratoria de un Santo Abogado en su contra:

    "Es fácil suponer que las siembras de trigo se perdían con gran facilidad, porque aquella semilla nueva en el cultivo de la colonia, no estaba suficientemente aclimatada, sufriendo por eso con más facilidad graves enfermedades en los bruscos cambios meteorológicos, contrayendo algunas nuevas por razón del cambio del medio en que vivían. Una de las grandes plagas que más perjudicó a la agricultura, apareciendo y desarrollándose en el siglo XVII, fue la que se llamó el chahustle, enfermedad parasitaria del trigo y la cebada, que consiste en la propagación rápida de criptógramos micorscópicos que cubren la planta y la secan, presentándose y extendiéndose con facilidad cuando los días están húmedos, nublados, y calurosos. El maíz sufre también una enfermedad semejante, a la que se da regularmente el nombre de chahuistle; pero en el maíz parecen ser animales microbios, y no vegetales, los que destruyen la planta. Las pérdidas que causó el chahustle a la agricultura fueron tan grandes que en 1699 se acudió en México, como se hacía siempre en las grandes calamidades, a los santos, y el 13 de mayo se publicó solemnemente a San Bernardo por abogado contra el chahuistle y dice así un cronista describiendo la solemnidad:

   "Miércoles 13  (de mayo de 1699), se publicó por patrón de esta ciudad San Bernardo, contra el chahuistle, y salió a las cuatro de la tarde la procesión de la catedral por la puerta que cae a la calle del Relox, muy lucida y solemne, estando las calles rica y curiosamente colgadas y con muchos gallardetes de primavera: fue a reconocer a palacio; pasó por la plaza, portales de Mercaderes hasta el convento de monjas (concepcionistas) de dicho santo, que iba ricamente aderezado y según se acostumbraba traer a Nuestra Señora de los Remedios; hubo muy lucidos altares, y marchó detrás de la Compañía de los plateros; acudieron todas las cofradías con sus estandartes, religiones y también las de la Compañía de Jesús y Carmen, el clero, el cabildo sede vacante, ciudad, caballeros con mantos capitulares que cargaban al santo, los tribunales, audiencia y virrey, infantería de los plateros, clarines, trompas, cajas pífanos; fue tarde de mucho regocijo. Se eligió por patrón de la salud de nuestros reyes y por el chahustle que cae al trigo." (1)


Fuente:

1.- Riva Palacio, Vicente. México a través de los siglos. Tomo VI. Editorial Cumbre. México, 1986. p.217.

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