jueves, 31 de diciembre de 2015

VII Aniversario de El Bable

   Esto es lo que tú, que me sigues, ves cada día o cada tercer día o el día que se te ocurre entrar a El Bable, y cada día ves algo diferente. Si eres de los que me sigue desde hace varios años sabrás que diario hay algo nuevo, algo quizá reiterativo pues tengo bien marcadas mis directrices, mis temas a abordar, tengo ya un estilo y lo mantengo. Creo haber llegado al punto en el que la "visión del Bable" está bien determinada y se ha posicionado en este enorme, gigantesca ventana que es Iternet es donde está disponible y seguirá estándolo por algún tiempo más, ¿cuánto? no lo sé, lo que sí se es que hay material para seguir abordando un tema distinto diariamente. No soy ambicioso, pero de que habrá Bable para todo 2016, no tengo la menor duda: lo habrá.

   Creo ya te he comentado que el Bable nació en San José del Cabo, un día como hoy, 31 de diciembre, en 2008, en realidad yo pensaba lanzarlo el 1° de enero de 2009, pero no sabía que el horario con que se maneja blogger, el sistema que uso, está adecuado al Pacífico, así que, di clic a las 00:10 horas del 1 de enero pero, allá en donde está el cerebro, estaba una hora atrás, así que El Bable nació, no antes de tiempo, sino minutos antes. Creo también he contado que al principio pensaba publicar un artículo cada 15 días, pensaba que eso sería suficiente, pero a medida que planeaba los artículos "del año" me daba cuanta de que sería necesario publicar uno por semana, no, uno cada tercer día... al cuarto día me convencí de que podía publicar diariamente. Y así ocurre desde hace siete años.

  Y desde entonces decidí que iría publicando de acuerdo al lugar donde me encontraba, luego fui acumulando tal cantidad de material que igual daba hablar de aquí que de allá, pero siempre de algo asociado a México, con un objetivo bien claro: entender lo que somos. Y por ahí vamos.

   Cuando publiqué el artículo sobre el Hospital abandonado fue cuando me convencí de que podía investigar a fondo las cosas. Cuando publiqué sobre la Expo de Sevilla fue cuando me di cuenta de que podía hilvanar mi historia personal con eventos que pasaron a la historia, y cuando volteé arriba, estando dentro de un templo fue cuando el mensaje me llego (digamos que de mismo cielo) y me dijo que las posiblidades de retratar un tempo son infinitas...

  A como fue creciendo El Bable fueron creciendo las facilidades que blogger daba, saber en dónde te leer, que temas son los más aceptados, el tránsito diario de lectores (en ocasiones solo veedores) eso me dijo que el campo era infinito e inagotable. En este momento, 6:25 de la tarde del 31 de diciembre tengo 4 millones 848 mil 852 lecturas lo que quiere decir que dentro de poco llegaremos a cinco millones, creo es un buen número; la mayoría, claro es, son de México. Me sorprendo al ver esto que ahora tu ves, en donde me dice que en Rusia, India, Ucrania y Colombia me leen. Todo eso me satisface mucho.

    Son 618 personas las que se han anotado como seguidores directos de El Bable, directos porque lo hacen con Blogger; 516 a través de Google Plus; 595 a través de Facebook y en Twitter aunque tengo la cuenta, no la uso pues eso implica más tiempo aun. Así que hoy lo que comparto contigo es ese gusto que tengo de haber rebasado (en mucho) la idea original.

  Y como en El Bable soy buen hagiógrafo, es decir, que me interesa mucho el tema de Santos, hasta ahora reparo en que el Santo Patrono de El Bable es San Silvestre, pues a él se le celebra el 31 de diciembre y, como en la antigua tradición uno llevaba el nombre del Santo del día, no hay duda de que él es el previsor de este espacio.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El barroco extremo en San Prisca, Taxco, Guerrero

   En su momento vimos cuáles son los estilos que comprende el barroco. El barroco es un genérico pues hay tendencias que se fueron desarrollando de acurdo al lugar y a la época en que se va concibiendo. En México hay tendencias específicas, como las desarrolladas en Puebla que se conocen como barroco talaveresco. Al final de su larga existencia el barroco llegó a su límite a través del Ultrabarroco, cuyo ejemplo máximo está en el templo de San Agustín de Salamanca, Guanajuato. Y lo que ahora vemos es el barroco tal cual, el barroco en su máxima expresión en el templo de Santa Prisca en Taxco, Guerrero. Para ver los diferentes tipos de barroco, entra aquí.

   Si eres del turista que sale para ir a comer, y que se queja porque se camina, o hace calor o hace frío, te diré que en Taxco entrarás a este templo, te abrumará  te saldrás a los 10 minutos. Pero si vas en busca de un encuentro con el arte barroco, y vas a disfrutar y a gozar de lo que este estilo significa procura resrvarte varias horas, en diferentes partes del día, pues, de acuerdo a la iluminación natural que hay en el templo, irás descubriendo más y más formas. El discurso barroco en nuestros días no creo tenga otra descripción que la de abrumador, pero, en la época, primera mitad del siglo XVIII, el barroco estaba presente en la manera de hablar, en la de vestir, en los platillos, en los postres y en los panes, en la música y prácticamente en todo lo que rodea al arte y todo era complicado, se requería una agudeza para entenderlo.

   Así que, estando en Taxco, estamos frene al pináculo del barroco, hay que verlo con atención y, sobre todo con tiempo. Cada altar relata una historia, cada imagen, su posición, sus atributos y lo que hay en rededor nos dice algo. Si llevas unos binoculares será mejor, podrás apreciar un poco más allá lo mucho que allí dentro hay, te sugiero ir por la mañana, lo más temprano que puedas, volver al mediodía y hacer una visita más en la tarde. Cada hora del día es diferente, de acuerdo a la luz solar que entre verás más y más cosas. Claro es que ir documentado te dará la oportunidad de apreciarlo mejor, el maestro De la Maza ha hecho varios estudios del discurso artístico y conceptual del lugar.


































  Con este post celebramos el séptimo aniversario de El Bable.

martes, 29 de diciembre de 2015

Cuando la cantera habla: La fachada de Santa Prisca, en Taxco

   Barroco, el barroco llegaba a Nueva España y tomaba carta de adopción además, características propias, las imaginaciones se desbordaron y fueron creando maravillas. Si Miguel Ángel hizo hablar al mármol, las manos mexicanos hicieron hablar a la cantera en varias docenas de fachadas excepcionales. La de Salamanca con sus 45 caras, la de Mineral de Cata con sus innumerables pasajes de la Pasión, la de Tepotzotlán con su magnífica filigrana y, algo que bien podríamos decir "la joya de la corona" en Taxco, donde la fortuna de José de la Borda desborda en la ejecución en tiempo récord de tan solo siete años uno de los extraordinarios recintos del más puro y exacerbado barroco novohispano. Mi vista a Taxco fue con este objetivo: extasiarme, alucinar, sorprenderme, reflexionar, observar, entender, aprender, visualizar... más aun, gozar, disfrutar.

  Al centro, dominando la portada principal vemos un enorme medallón con la escena del bautismo de Jesús. A la derecha San Sebastián, el santo patrono de Taxco, a la izquierda, Santa Prisca a quien está dedicado el templo. Veremos por ahí infinidad de detalles, caras, ángeles, escudos, todos tienen una razón al estar presentes. Esta es, creo, una de las portadas más alegóricas de todas las realizadas en la primera mitad del siglo XVIII mexicano.