viernes, 17 de marzo de 2017

La descripción que hace Antonio Vázquez de Espinoza de lo que hoy es Guanajuato, 1628

   Refiriéndome una vez más a aquella anécdota que tengo con mi mamá cuando, una vez más, quizá la número 50, 60 u 80, la atormentaba con una de mis preguntas y, seguramente en el hartazgo, me dice molesta: “deja ya de preguntarme, ahí tienes un montón de libro, ¡búscalo!”. Sin saberlo me estaba entregando la llave que abre el conocimiento; ejerciendo la sabia frase, apareció en un texto que recién leía un nombre que me era totalmente desconocido, así que hice lo propio: ir a buscarlo. Cosa que, con las maravillas tecnológicas que contamos en nuestros días, me llevó a una serie de datos sorprendentes.

   Antonio Vázquez de Espinoza era un fraile carmelita descalzo que vino a “la” América y la anduvo de 1608 a 1622,  nació el fraile en Jerez de la Frontera en el último tercio del siglo dieciséis, se desconoce la fecha exacta, por Nueva España estuvo en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Ciudad de México, Valladolid y San Luis Potosí. Siguió para Guatemala, en el entendido de que entonces abarcaba lo que hoy son varios países centroamericanos, continuó a Sudamérica y fue en Quito (el Ecuador) donde pasó la mayor parte del tiempo. De su larga estancia americana produjo el libro que hoy nos ocupa, la Descripción de las Indias Occidentales. (En la imagen vemos al ícono máximo de los carmelitas, Santa Teresa, de ahí que tengamos en México presencia [o tuvimos] teresiana.)

   “El más grande acontecimiento bibliográfico, de carácter histórico, del siglo veinte en que vivimos, es, sin duda alguna, el hallazgo en la sección de manuscritos de la Biblioteca Vaticana; dentro de la llamada Colección Barberiniana, de una obra inédita, y completa que allí repasaba desde el siglo décimo séptimo, escrita por un carmelita descalzo […]la gloria del hallazgo correspondió a un norteamericano: Charles Upson Clark, latinista y filólogo eminente, graduado en la Universidad de Yale, profesor en el Instituto Americano de Estudios Clásicos de la ciudad de Roma. El mismo profesor Upson Clark ha narrado cómo descubrió, por pura casualidad, el precioso manuscrito de Vázquez de Espinosa, y así sabemos que tan feliz y extraordinario acontecimiento se debió a las investigaciones que llevaba a cabo en la Biblioteca Vaticana el mentado sabio americano, por cuenta de la Smithsonian Institution, con el propósito de encontrar documentos sobre los mayas. Quiso su buena fortuna que topara con el manuscrito que contenía la obra completa del carmelita Vázquez de Espinosa, la misma que había ingresado a la Biblioteca Vaticana por compra que de la Colección Baberiniana había verificado el gran Pontífice León XIII, para enriquecer aquella” (1).

  La descripción que Vázquez de Espinosa hace del Obispado de Michoacán es escueta, recordemos que entonces el territorio que ocupaba iba desde la costa del pacífico hasta San Luis Potosí, colindando con la Nueva Galicia por un lado y por el Arzobispado de México (otra enormidad) por el lado opuesto y que, el año en que hace el recorrido, quizá 1609, los peligros del camino eran muchos. Y lo que el fraile anota de lo que hoy es el estado de Guanajuato es lo siguiente:

   “A la parte norte de este Obispado hacia la frontera de la nación de los indios chichimecos se cría grana silvestre y fina beneficiada, muy grandes crías de ganado mayor, menor, caballos muy buenos, mulas. La tierra es toda fértil y abundando en general, y en particular, donde están los pueblos de Apaseo el alto y el bajo, que está uno de otro una legua, el bajo es la cabeza, tendrá 200 moradores, hay maravillosas fuentes de claras, y delgadas aguas, que hacen de las peñas y breñas de Apaseo el alto, que es frontera de los indios chichimecos, donde  había una buena fortaleza para defensa de ellos, entre las fuentes que hay en estos Apaseos, hay una [que] con su alegre vista convida a beber de sus dulces y cristalinas aguas y al que no las conoce bebiendo de ellas les da fríos y calenturas; en Apaseo el bajo hay un convento del orden de San Francisco, estos dos pueblos son de los marqueses de Villa Mayor, en los cuales hay (muy buenas) viñas, y todas as frutas de España, con muchas de la tierra, pasa por junto a Apaseo el bajo el Río de Acámbaro  que es también de los Marqueses en el cual se pescan hermosos y sabrosos bagres (de a vara de largos y más,) y otras muchas diferencias de pescados, cógense en estos pueblos dos cosechas de trigo y maíz al año en grande cantidad, una de temporal, y otra de regadío, de donde se proveen muchas ciudades, y villas de la Nueva Galicia y la de San Luis Potosí.

   “Hay en el distrito de este Obispado grandes provincias, y poblaciones de indios, y en ella fundadas ciudades y villas de españoles, de las cuales son las más Real de minas: a la parte del norte están las de Guanajuato 28 leguas de Valladolid, de donde se ha sacado grande riqueza de plata, y se saca de presente; tendrá la villa más de 300 vecinos españoles, con iglesia parroquial, conventos de San Francisco, San Agustín, y hospital (muy bueno), con otras iglesias y ermitas, hay en ella Alcalde Mayor proveído por el virrey.

  “La Villa de la Concepción de Celaya fundó el virrey don Martín Enríquez el año de 1570, en el camino real a Zacatecas, para la Nueva Galicia y Vizcaya, por ser frontera de indios chichimecos, la cual es temple de primavera, de fértiles campañas, abundantes de pastos, por cuya causa hay grandes crías de ganado mayor, menor y de cerda, buenas mulas y caballos, cógese abundancia de maíz, trigo y otras semillas, para lo cual hay grandes sacas de agua, hay muchas frutas de la tierra, y todas las de España, la villa tendrá 400 vecinos españoles con la iglesia parroquial, conventos de San Francisco, San Agustín y Nuestra Señora del Carmen descalzos, con otros hospitales, iglesias y ermitas y en el distrito muchos pueblos de indios, por esta parte hay otras poblaciones de españoles con muchas estancias pobladas de ganados, (que no refiero por ser casi imposible) Celaya es del Marqués de Villa Mayor(2).

   Me queda la duda de la presencia de Agustinos en el Real de minas de Guanajuato, ese personaje que menciona, el marqués de Villamayor es el descendiente de Alonso Pérez Bocanegra. Cuando habla del río de Acámbaro, supongo se refiere al Lerma en el que, efectivamente, había abundante bagre. La fortaleza que menciona de Apaseo el alto es la de Tzicha arriba de San Bartolo Aguacaliente. Cabe aclarar que el fraile hizo una publicación en 1628, y luego una corrección en 1629, de ahí que el texto tengan algunas palabras entre paréntesis, que fueron las agregadas.

Fuente:

1.- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, te recomiendo leer la biografía completa aquí.

2.- Vázquez de Espinoza, Antonio. Compendio y descripción de las Indias Occidentales. Smithsonian Miscellaneos Collections. Vol. 108. Washington, 1948. pp. 162-165
  

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